Las salas de escape en las que el objetivo final es robar algo, son cada vez más populares. Los atracos a bancos son los más comunes, pero a veces también hay que robar en galerías de arte o museos. Los jugadores más hábiles podrán desafiar a los ladrones más conocidos del siglo. Prepárate para los láseres, los sistemas de alarma, las cámaras acorazadas secretas y las toneladas de dinero en efectivo.

Les toca ponerse en la piel de los ladrones que planean robar un banco. Consiguieron crear una distracción perfecta en el otro extremo de la ciudad además de que, debido a sus aptitudes hackers, lograron retrasar las cámaras unos sesenta minutos.